domingo, 13 de noviembre de 2016




El Sisimite o Duende


Resultado de imagen para el sombreron en caricaturaEs una variante de El Sombrerón de la región central. Los mayores lo describen como un hombre de baja estatura, que siempre lleva puesto un enorme sombrero, similar al que usan los charros mexicanos. Gusta de visitar por las noches los lugares en donde hay ganado caballar y por lo general siempre escoge los mejores ejemplares. Les trenza las crines para que le sirva de estribos y luego los cabalga. Luego de montarlos se pone a correrlos en los potreros y los corrales y cuando es sorprendido suelta una risa chillona y burlesca y desaparece. Se alimenta de ceniza y tiene los pies para atrás, seduce a las mujeres bonitas de la región que tengan el pelo largo para trenzarlo, si ellas acceden a su deseo él las posee haciéndolas sus esclavas, y si no le son fieles les araña la cara y las golpea. La única manera de dejarlo ir es pedirle que acarree agua en una red, y si él no puede hacerlo, él mismo se ve en la obligación de retirarse. Refieren que en La Cantiada también se le conoce al sombrerón con el sobrenombre de “mero colochudo”, pero los entrevistados no supieron explicar porque se le dice de esa manera.
En la República de El Salvador, se suele conocer con el nombre de Sipitio al
Sombrerón. La tradición oral lo presenta como hijo de la Siguanaba con el diablo.
Debido a la cercanía de ese país con el municipio de Asunción Mita, no es de
extrañarse que acá también se le conozca con el referido nombre. Un ejemplo de ello se encuentra en lo narrado por un niño en la aldea San Joaquín:

“Había una vez un hombre que le llamaban el Sipitio, salía por las noches y asustaba a la gente y era muy pequeño, se decía que era hijo de la Siguanaba y el diablo, era muy malo la gente al verlo salía corriendo de miedo. Era un espíritu muy malo y era muy pequeño y usaba un sombrero muy grande”.

1 comentario:

  1. Resumen: El Sipitio, una variante de El Sombrerón, es descrito como un hombre de baja estatura con un enorme sombrero de charro. Gusta de visitar lugares con ganado caballar, monta los caballos tras trenzarles las crines, y se alimenta de ceniza. Seduce a mujeres con cabello largo para trenzarlo, haciéndolas esclavas si acceden y atacándolas si no. En El Salvador, se le asocia con la Siguanaba y el diablo. Su presencia causa miedo y se dice que su única debilidad es acarrear agua en una red.

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